Por qué importa
Hasta hace pocos días, el voto de los liberales se daba por descontado en contra del libelo impulsado por Republicanos y Nacional Libertario. Su decisión de no alinearse colectivamente abre un flanco que puede inclinar la balanza:
- El conteo es estrecho: El PDG ya muestra divisiones internas (Franco Parisi dijo que apoyaría; su hermana Zandra espera que el Senado lo rechace).
- La DC evalúa sin disciplina: Su postura en el Senado también es incierta.
- La defensa de Grau argumenta que la acusación no identifica infracciones constitucionales concretas, y el propio ministro Quiroz relativizó el error fiscal.
Entre líneas
La carta de los liberales dice que se trata de "una materia de la máxima relevancia institucional y política" y que cada parlamentario debe ponderar los méritos según su criterio. Aunque la Constitución ya garantiza el voto personal e indelegable, el gesto político es claro: el bloque opositor a Kast no está unido detrás de esta acusación.
Además, la solicitud llega en medio de advertencias de Mario Marcel y Nicolás Cataldo sobre el precedente que sentaría acusar a un ministro de Hacienda por diferencias en proyecciones fiscales. Marcel lo calificó como "extraordinariamente riesgoso".
Lo que viene después
La comisión revisora ya sesionó y la defensa de Grau presentó su respuesta escrita. La votación en la Cámara definirá si el libelo pasa al Senado. Allí la Democracia Cristiana y el PDG serán clave, mientras los liberales observan desde la libertad de acción.