Por qué importa
El plan resolvió una emergencia sanitaria que afectaba a pacientes oncológicos con garantías GES (derecho legal a atención en plazos determinados) y casos no GES. Según la ministra May Chomali, los retrasos no se explican solo por falta de recursos, sino por problemas de gestión que permitieron que algunos hospitales tuvieran pacientes esperando hasta seis años.
El estado de las cosas
- Casos totales identificados: 30.348 registros de espera prolongada.
- Atenciones iniciadas o garantías cumplidas: 28.681 (95%).
- Pacientes no contactados: solo 22 casos.
- Resolución en red pública: 94% de las atenciones se realizó en hospitales públicos, sin derivar a privados.
- Presupuesto extra: $154 mil millones destinados al plan.
El plan operó en tres fases: identificación y validación de registros, contacto con cada paciente y seguimiento personalizado. Trece regiones lograron entre un 91% y un 100% de resolución.
Lo que dicen
La ministra Chomali señaló que la experiencia la convenció de que el sector salud no puede seguir funcionando con alertas o programas extraordinarios. “Hay un problema estructural que tenemos que mirar a fondo”, afirmó. También reconoció que, si se hubiera cumplido la ley, muchos pacientes debieron haber sido derivados a segundos prestadores al vencer su plazo, algo que no ocurrió.
Pacientes como Daniela Zúñiga y Carmen Urrejola relataron que el mismo día del inicio de la alerta recibieron llamados para retomar tratamientos que llevaban años postergados.
Qué sigue
El Minsal anunció que trabaja en un sistema de derivación automática: si un hospital público no puede atender a un paciente con garantía GES dentro del plazo legal, ese paciente será enviado de inmediato a un prestador privado en convenio con Fonasa. “Ningún paciente con una garantía oncológica se va a vencer”, aseguró la ministra.
El Plan de Alerta Oncológica se mantendrá vigente hasta el 30 de septiembre para seguir reduciendo tiempos de espera en sospecha o diagnóstico de cáncer.