Por qué importa
El acuerdo provisional de 14 puntos, firmado la semana pasada, depende de estas conversaciones para implementar el cese al fuego y reabrir el estrecho de Ormuz. Sin una hoja de ruta clara, el alivio en los precios del petróleo —el Brent cayó a US$78— podría revertirse.
Los avances concretos
Según Vance y mediadores de Catar y Pakistán, las partes acordaron:
- Crear “mecanismos” para garantizar que el estrecho de Ormuz permanezca abierto.
- Establecer una “célula de desconflicto” para abordar los combates entre Israel y Hezbolá en Líbano.
- Estudiar el descongelamiento de activos iraníes para comprar soja, maíz y trigo estadounidenses, supervisado por Catar.
Irán calificó como “gran progreso” el avance para poner fin a los combates en Líbano, un punto clave para Teherán.
Lo que cambia
El Departamento del Tesoro de EE.UU. emitió una licencia de 60 días que suspende sanciones contra Irán, facilitando el diálogo técnico. Vance abandonó Suiza, pero los equipos técnicos siguen negociando esta semana. Trump elogió el esfuerzo y aseguró que el estrecho “está abierto”, aunque la ruta principal sigue minada y cerrada.
Entre líneas
El optimismo de Vance contrasta con las amenazas previas de Trump y el cierre del estrecho por parte de Irán. La “buena base” mencionada no es un acuerdo cerrado, sino un marco para negociar los puntos más sensibles: el programa nuclear iraní y el rol de Hezbolá. La licencia del Tesoro es una señal de flexibilidad, pero el plazo de 60 días impone presión.