La propuesta forma parte de la ACOT, anunciada por el presidente José Antonio Kast en cadena nacional. El gobierno responde así a críticas de la oposición, como la del exministro Luis Cordero, quien advirtió riesgos por el rol institucional de las Fuerzas Armadas.
La iniciativa aún está en etapa de diseño y requiere una reforma constitucional, por lo que su aprobación dependerá del Congreso. De aplicarse, permitiría al Estado actuar con herramientas extraordinarias en territorios específicos para desarticular bandas criminales.