Por qué importa
El caso trasciende la salida de un funcionario: pone a prueba la cohesión del bloque gobernante y la credibilidad del sistema de controles internos. Los partidos oficialistas no logran alinear un discurso común, mientras la oposición (Republicanos) aprovecha para cuestionar la gestión del subsecretario del Interior, Máximo Pavez.
Lo que dicen
- Arturo Squella (presidente del Partido Republicano): emplazó a Pavez a disculparse con Rodríguez y pidió sacar “gente inmoral del Gobierno”. En un chat con exmiembros de la Fundación Jaime Guzmán, calificó el caso como un daño grave.
- Claudio Alvarado (biministro del Interior y Segegob): defendió a Pavez, aseguró que el procedimiento se ajustó a la ley y acusó a Squella de no separar sentimientos de decisiones políticas.
- Guillermo Ramírez (presidente de la UDI): reconoció que la decisión inicial fue correcta, pero pidió revertirla porque los nuevos antecedentes (dos exámenes capilares negativos) mostrarían que Rodríguez no consumió drogas.
El estado de las cosas
El Gobierno ya inició la búsqueda de un nuevo subsecretario de Hacienda. El ministro Jorge Quiroz está entrevistando candidatos. Alvarado fue explícito: Rodríguez tiene derecho a defenderse, pero “es mejor que lo haga desde fuera del Gobierno”. La UDI, por su parte, sigue presionando, pero sin romper la institucionalidad.
Qué sigue
La designación del reemplazo de Rodríguez definirá si la controversia se cierra o se profundiza. Mientras tanto, los resultados de los nuevos análisis capilares (realizados en un laboratorio de la Universidad Católica y otro externo) mantienen abierta la discusión sobre la confiabilidad del test inicial y los protocolos aplicados.