Por qué importa
La solicitud de Hegseth expone las crecientes dificultades para sostener una guerra que el presidente Trump había dado por ganada en meses anteriores. Legisladores de ambos partidos cuestionaron la falta de una estrategia clara y el aumento constante del gasto, mientras los costos diarios superan los 890 millones de dólares según estimaciones de marzo.
Los números que importan
- Costo total estimado: 37.500 millones de dólares (incluye gastos hasta el 30 de septiembre).
- Fondos adicionales solicitados: entre 67.000 y 70.000 millones para operaciones en Medio Oriente.
- Presupuesto de defensa propuesto: 1,5 billones de dólares, el más alto en la era moderna.
- Bajas estadounidenses: 17 muertos y más de 100 heridos desde febrero.
- Comparación: Moody’s Analytics calcula que el impacto doméstico total (incluyendo precios de energía) podría alcanzar los 150.000 millones.
Entre líneas
Hegseth defendió la petición calificándola de “urgente y necesaria”, pero varios senadores señalaron que parte del paquete incluye partidas no relacionadas con Irán, como 800 millones para la Guardia Nacional en Washington y 900 millones para operaciones antidrogas. La senadora demócrata Patty Murray advirtió que el país corre el riesgo de caer en “otra guerra eterna” y que la administración cambia de justificación cada semana.
Qué sigue
El Congreso debe votar el paquete presupuestario en medio de un clima político tenso a seis meses de las elecciones de medio mandato. Los republicanos impulsan una resolución que incluye 95.000 millones en financiación militar y otros rubros, pero demócratas y algunos republicanos exigen transparencia antes de aprobar más fondos. Hegseth afirmó que el gobierno considera que ya cuenta con autoridad para continuar las operaciones militares sin una nueva aprobación del Congreso.