El panorama general
El sondeo, realizado en la cuarta semana de julio, muestra que la confianza se ha erosionado en múltiples dimensiones:
- Seguridad: el 51% proyecta que la delincuencia empeorará en los próximos seis meses.
- Política: la mitad de los encuestados (50%) espera un deterioro de la situación política.
- Economía: solo un 21% anticipa una mejora en el segundo semestre.
Estas cifras contrastan con julio de 2018, cuando solo el 10% esperaba un empeoramiento económico, o con agosto de 2019, cuando ese porcentaje fue del 20%.
Los números que importan
Las proyecciones sobre el bolsillo son especialmente negativas:
- Un 60% cree que la inflación y el costo de vida aumentarán.
- Un 79% espera un alza generalizada de precios de bienes y servicios.
- Un 76% proyecta que subirá el pan y los alimentos en general.
- Un 48% estima que el empleo disminuirá.
- Un 40% anticipa una caída del crecimiento económico.
En el plano personal, más de la mitad de los consultados dice que empeorarán sus posibilidades de ahorrar (49%), invertir (51%), comprar un auto (53%) o una vivienda (56%).
Dónde estamos
La aprobación del Presidente Kast bajó dos puntos, hasta 37%, mientras que la desaprobación subió a 59%. Entre los ministros, el peor evaluado es el titular de Hacienda, Jorge Quiroz, con 34% de aprobación (cinco puntos menos que en junio). Le siguen la ministra de Energía, Ximena Rincón (32%), y la del Deporte, Natalia Duco (30%). En contraste, el ministro de Vivienda, Iván Poduje, se mantiene como el mejor evaluado, con 53%.
Lo que viene después
El pesimismo récord no tiene un detonante único, sino que acumula factores: inflación persistente, percepciones de inseguridad y desconfianza en la gestión gubernamental. Las proyecciones para el segundo semestre sugieren que, de no mediar cambios significativos, el clima social podría tensionarse aún más.