Cómo operaban
Según la acusación de los fiscales Francisco Jacir y Carolina Suazo, los imputados utilizaban dos agencias de viajes de su propiedad —Mundo Pam y Cananeen— para coordinar los traslados. El modus operandi incluía:
- Rutas que partían desde Haití, pasaban por República Dominicana y culminaban con el ingreso ilegal de los menores a Chile.
- Cobros de $3 millones por cada niño, más montos de entre $80 mil y $100 mil por gestionar trámites de reunificación familiar ante Migraciones.
- Provisión de adultos desconocidos como acompañantes para obtener autorizaciones notariales falsas.
- Operaciones desde mediados de 2024 hasta junio de 2026, cuando fueron detenidos.
Las cifras del negocio
La organización habría percibido al menos $800 millones mediante transferencias y depósitos bancarios, aunque la Fiscalía aún analiza todas las cuentas. El juez Freddy Cubillos estableció que la libertad de ambos constituye un peligro para la sociedad y fijó un plazo de investigación de 90 días.
El antecedente clave
La investigación comenzó por una alerta de Interpol en 2024 tras detectar a seis menores retenidos en República Dominicana, cuyos padres residían legalmente en Chile. Uno de esos niños quedó ocho meses en una residencia dominicana y luego fue deportado a Haití, sin lograr aún la reunificación familiar con su padre en Chile, según detalló el fiscal Jacir.