Por qué importa
El proyecto apunta a cerrar una brecha en la legislación de tránsito. Hoy, un conductor formalizado por conducción temeraria —sin alcohol ni drogas de por medio— puede seguir manejando mientras dure el proceso. La propuesta busca que los jueces tengan la facultad de retener la licencia como cautelar ante cualquier delito de este tipo, sin esperar una condena.
Cómo llegamos aquí
El detonante fue un caso puntual ocurrido hace menos de una semana: un empresario fue detectado manejando a 264 km/h en la autopista Costanera Norte, en Vitacura. Al ser formalizado, la fiscal explicó que no podía pedir la retención de su licencia porque la ley solo lo permite para ebriedad o drogas. El conductor quedó con firma mensual y arraigo nacional, pero con su licencia vigente.
El diputado Ignacio Achurra (FA), autor principal, señaló que ese vacío permite que "todos quienes cometen el delito de conducción temeraria, pero que no están en esas dos causales, puedan irse manejando desde el juzgado".
Entre líneas
- La iniciativa modifica la Ley de Tránsito para ampliar el catálogo de delitos que permiten la retención cautelar de la licencia.
- No cambia las penas definitivas, solo la posibilidad de una medida preventiva durante el proceso judicial.
- El nombre "Toretto 2.0" hace referencia a la ley anterior (N°21.495), conocida como Ley Toretto, que sanciona carreras no autorizadas. Esta nueva versión apunta a conductas individuales de exceso extremo de velocidad.
Qué sigue
Los diputades pidieron al Presidente José Antonio Kast que ponga urgencia al proyecto, argumentando el impacto social del caso. La tramitación dependerá de la agenda legislativa y de la voluntad del Ejecutivo para acelerarla.