Por qué importa
Es el primer avance legislativo concreto tras el crimen que reabrió el debate sobre la delincuencia juvenil. El Ejecutivo ahora tiene vía libre para introducir cambios que buscaba desde hace semanas.
La reforma apunta a un problema identificado: el sistema actual no reconocía la reiteración de delitos ni la reincidencia como agravantes, permitiendo que menores con múltiples ingresos a programas estatales quedaran en libertad.
Entre líneas
- El ministro de Justicia, Fernando Rabat, anunció que menores de 17 años y 6 meses cumplirán penas en secciones juveniles dentro de cárceles de adultos cuando la condena exceda la mayoría de edad. Es una respuesta directa al caso del conductor de 17 años que había ingresado cuatro veces a programas de reinserción sin éxito.
- El Gobierno aún estudia si adolescentes de 16 y 17 años podrán ser juzgados como adultos para 17 delitos graves. Rabat dijo que la medida no está decidida al 100% y que la reevaluarán tras reuniones con alcaldes.
Las voces discordantes
Las senadoras Claudia Pascual (PC) y Beatriz Sánchez (independiente) votaron en contra y criticaron la falta de evidencia. Señalaron que el Servicio de Reinserción Social Juvenil recién comenzó a operar este año y que modificar la ley sin evaluarlo es precipitado.
“Me habría gustado que se hubiera hecho un espacio y una mesa técnica”, dijo Pascual. Sánchez agregó: “Parece precipitado introducir cambios severos a un servicio que entró en pleno funcionamiento este año”.
Qué sigue
El plazo para presentar indicaciones vence el viernes 17 de julio. La Comisión de Constitución del Senado discutirá en particular el proyecto con suma urgencia.
Luego la Sala votará en particular. Si se aprueba, la reforma pasará a la Cámara de Diputados para segundo trámite. En paralelo, la familia del niño asesinado impulsa su propia iniciativa, la “Ley Alejandro”, que el Gobierno ya respaldó.