El panorama general
Desde el regreso de Donald Trump a la presidencia, los CDC han perdido más de 3.000 empleados, una cuarta parte de su fuerza laboral. El cargo de director ha estado ocupado por interinos y funcionarios temporales. La predecesora de Schwartz, Susan Monarez, fue despedida tras solo 29 días de trabajo por negarse a firmar recomendaciones de vacunación impuestas por Kennedy. Schwartz es la tercera nominada por Trump para el puesto y la primera mujer negra en dirigir la agencia.
Lo que está en juego
La votación confirmó a Schwartz, pero no disipó las dudas sobre su capacidad para resistir órdenes políticas que contradigan la evidencia científica. Durante su audiencia en el Senado en julio, evitó responder si impugnaría al secretario Kennedy si intentaba forzar cambios perjudiciales para la salud pública. En un intercambio con el senador Bernie Sanders, Schwartz dijo: "No creo que el presidente o el secretario harían lo que usted menciona", a lo que Sanders respondió con un escéptico: "¿De verdad?".
Los críticos señalan que Schwartz no dio garantías claras de que protegerá a los trabajadores de salud ni el asesoramiento científico. La Coalición Nacional de Salud Pública, fundada por exempleados federales, expresó su oposición a la confirmación.
Los números que importan
- La votación fue de 51 a favor y 44 en contra.
- Un solo demócrata, Tim Kaine de Virginia, votó a favor.
- Los CDC han perdido más de 3.000 empleados en menos de dos años.
- La agencia enfrenta el peor brote de sarampión en 35 años, un brote de ciclosporiasis vinculado a lechuga, y la propagación de ébola en África Oriental.
Qué sigue
Schwartz asumirá el cargo mientras los CDC manejan estos brotes y una creciente desconfianza pública. El senador Bill Cassidy, quien inicialmente dudó de Schwartz, terminó apoyándola después de conversaciones privadas en las que, según dijo, ella le dio seguridad de que "sabe lo que hace". Sin embargo, la senadora Sanders votó en contra y advirtió que "el pueblo estadounidense merece algo mejor que lo que Trump nominó". El reto inmediato de Schwartz será demostrar que su liderazgo se basa en la ciencia y no en las presiones políticas.