Lo que dicen
Cicardini sostiene que:
- Vodanovic le ocultó a la bancada que conversaba con Quiroz para desistir de ir al Tribunal Constitucional (TC) contra la invariabilidad tributaria de la megarreforma.
- Se enteró de esas gestiones por la prensa y por senadores de otros partidos, no por la dirigencia del PS.
- Calificó los contactos como “colusión” y advirtió que votará en contra del proyecto.
Vodanovic responde que:
- Nunca hubo una negociación cerrada, solo conversaciones “en términos hipotéticos” y condicionadas.
- Cualquier entendimiento debía pasar por las bancadas y los partidos, y nada se acordó.
- La reunión incluyó a varios senadores y se exploraron opciones como acortar los años de invariabilidad.
Entre líneas
La disputa no es solo sobre los hechos, sino sobre qué significa “negociar” en el actual escenario político. Cicardini interpreta cualquier contacto con el Ejecutivo como una traición al mandato partidario de rechazar la megarreforma. Vodanovic defiende el diálogo como parte del rol de la oposición, pero sin compromisos cerrados.
El episodio ocurre cuando el PS ya mostraba divisiones: la semana pasada, diputados socialistas se adelantaron a la estrategia de la directiva y recurrieron al TC por su cuenta.
El estado de las cosas
- La megarreforma se vota el 15 de julio en el Senado, con plazos ajustados.
- El gobierno tiene 26 votos seguros, el mínimo, y busca ampliar apoyos.
- La oposición, incluido el PS, está fragmentada: algunos sectores quieren mejorar el proyecto, otros bloquearlo.
- La invariabilidad tributaria —que fija impuestos por 20 años— es uno de los puntos más resistidos.
A qué prestar atención
La capacidad de Vodanovic para contener la fractura interna definirá si el PS actúa unido en la votación final. La crítica pública de Cicardini desde sus propias filas debilita la posición negociadora de la directiva y puede arrastrar a otros senadores a votar en contra sin coordinación.