El panorama general
La acusación contra Grau se enmarca en una disputa técnica sobre las proyecciones de deuda fiscal del gobierno anterior, pero su impacto político ha sido inmediato. La UDI se desmarcó públicamente del libelo, señalando que sus decisiones se toman "sobre la base de fundamentos serios" y no por "emplazamientos públicos ni cálculos electorales". Republicanos, mientras tanto, busca recomponer la relación con sus socios de coalición.
Entre líneas
El problema central no es el fondo de la acusación, sino la forma en que se gestionó. Varios dirigentes republicanos reconocieron que hubo una falla de comunicación al no avisar oportunamente a la bancada de la UDI. El diputado Agustín Romero, autor de los dichos que más molestaron, emplazó a la UDI a apoyar la acusación o "responder ante su electorado", lo que fue interpretado como una amenaza.
Lo que dicen
- Arturo Squella (Republicanos): "No era un ánimo de torear a nadie" y los diputados "podrían haber socializado más" la presentación.
- Flor Weisse (UDI): Calificó los dichos de Romero como "absolutamente desafortunados, prepotentes, impropios".
- María José Hoffmann (UDI): "Nos parece una torpeza enorme el hecho de haber presentado esto sin haber hecho una conversación previa".
Squella también conversó directamente con el diputado Romero y atribuyó las fricciones a "un par de malas declaraciones". La senadora RN Paulina Gatica, por su parte, criticó al ministro Quiroz por sus declaraciones previas sobre la deuda.
Qué sigue
Las gestiones de "paños fríos" continúan. Dirigentes republicanos han llamado a miembros de la UDI y RN para dar explicaciones, mientras que desde La Moneda el biministro del Interior, Claudio Alvarado (UDI), también realizó una ronda de contactos. Squella insiste en que "hoy, siendo gobierno, es mucho más relevante lo que nos une" y busca centrar la atención en los acuerdos legislativos comunes. Queda por ver si la UDI aceptará las disculpas o si el incidente dejará fisuras más profundas en la coalición.