Por qué importa
La absolución cierra sin responsables penales uno de los accidentes aéreos más graves de Chile en décadas. El Hércules C-130 transportaba a 17 tripulantes y 21 pasajeros —militares y civiles— hacia la Base Presidente Eduardo Frei Montalva en la Antártica cuando capotó en el mar de Drake.
El tribunal consideró que, aunque se pudo reconstruir parte de la secuencia del accidente, no se estableció la causa precisa del desprendimiento de una pala de hélice, evento que desencadenó la falla catastrófica. Sin esa causa exacta, no fue posible configurar el delito de cuasidelito de homicidio.
El estado de las cosas
El fallo absolvió a los seis imputados de la siguiente manera:
- Roberto Avendaño Veloso, Joaquín Urzúa Rentería, Fernando Mondaca Rodríguez, Julio Ojeda Puig y Marcelo Mella Bertetti: absueltos de 38 cuasidelitos de homicidio.
- Emanuel Carrasco Millaquén: absuelto del delito de emitir comunicaciones aeronáuticas falsas. El tribunal estimó que no se acreditó que actuara con la intención de entregar información falsa.
Los jueces señalaron que la prueba de cargo —testimonial, pericial y documental— permitió establecer una dinámica general de los hechos, pero no fue suficiente para vincular acciones específicas de los acusados con el fallo de la aeronave. Tampoco se demostró que hubieran actuado con negligencia, imprudencia o infracción de reglamentos.
Entre líneas
La defensa basó su estrategia en un punto clave: sólo se recuperó cerca del 1% de los restos del avión desde el mar de Drake. Eso impidió, según su argumento, reconstruir con certeza lo que ocurrió. El tribunal acogió esa postura: sin la causa precisa del desprendimiento de la pala, no hay delito.
El caso también expone los límites de la justicia penal cuando los hechos involucran tecnología compleja y evidencia física casi inexistente. La Fiscalía sostenía que la aeronave nunca debió despegar por deficiencias técnicas no corregidas, pero no pudo acreditar esa tesis con el estándar requerido.
Qué sigue
El fiscal regional de Magallanes, Cristián Crisosto, dijo que la Fiscalía respeta el fallo pero no lo comparte, y que evaluará si presenta un recurso de nulidad una vez que conozca la sentencia completa. La lectura del fallo quedó fijada para el 25 de septiembre de 2026.
Las medidas cautelares que pesaban sobre los acusados quedaron sin efecto de inmediato.