Por qué importa
Las renuncias no son solo un problema de gestión interna: afectan la percepción de estabilidad del nuevo gobierno. UDI, como partido oficialista, reconoce públicamente el costo político, aunque justifica las decisiones como necesarias frente a fallas o restricciones.
Entre líneas
Ramírez defiende al equipo del Segundo Piso, afirmando que buscan a las mejores personas. Esto sugiere que el gobierno prioriza la exigencia sobre la continuidad, incluso si eso implica una alta rotación. Sin embargo, el propio líder gremialista no oculta su incomodidad con el volumen de cambios.
Los números que importan
- Más de 30 autoridades han salido desde el inicio del mandato.
- Entre los casos recientes:
- Subsecretario de Hacienda (drogas positivo).
- Seremi de Salud de Magallanes (acusado de agresión sexual y acoso laboral).
- Seremi de Vivienda del Maule.
- Seremi del Trabajo de Tarapacá.
- Ramírez mencionó además restricciones presupuestarias como factor en algunas renuncias.
Lo que dice
“No es una buena señal que salgan tantos seremis”, afirmó el diputado, aunque valoró que el gobierno actúe en casos “absolutamente impresentables”. También indicó que los recortes de recursos obligan a algunos funcionarios a dejar sus cargos.
Lo que viene después
La UDI seguirá observando los nombramientos futuros. Ramírez insistió en que no hay improvisación, pero el número de bajas mantiene la atención sobre la capacidad del Ejecutivo para estabilizar su equipo.