Por qué importa
La solicitud eleva el conflicto entre el INDH y sectores oficialistas, que comenzó esta semana cuando el organismo advirtió que el proyecto de Registro Nacional de Actos Vandálicos podría criminalizar expresiones artísticas. En menos de 48 horas, dos ministros (Seguridad y Culturas) criticaron al instituto, y ahora un grupo de diputados pide directamente su eliminación.
La discusión pone sobre la mesa el rol del INDH como organismo autónomo de derechos humanos, creado tras la dictadura, y enfrenta dos visiones: quienes lo ven como un contrapeso técnico y quienes lo consideran sesgado políticamente.
Entre líneas
Los diputados basan su petición en dos antecedentes clave:
- El informe del INDH sobre el proyecto de vándalos, donde advirtió que sancionar rayados podría ser “criminalización de la expresión artística”. Los parlamentarios califican esa postura como una “señal institucional sesgada” y una desconexión de las preocupaciones ciudadanas.
- La actuación del INDH durante el estallido social de 2019 y sus reparos a leyes de seguridad como la Ley Nain-Retamal.
La carta apunta directamente al Partido Comunista como responsable de la situación, sin presentar pruebas concretas más allá de los informes mencionados.
El estado de las cosas
El Gobierno anunció que ingresará una iniciativa para modificar la gobernanza del INDH. La carta de UDI y PNL presiona para que esa reforma se convierta directamente en un proyecto de abolición. Por ahora, no hay respuesta oficial del ministro Rabat ni del Ejecutivo.
Qué sigue
- El debate legislativo sobre el Registro Nacional de Actos Vandálicos continuará en la Comisión de Seguridad Ciudadana.
- La reforma al INDH aún no ingresa al Congreso, pero la solicitud de eliminación abre una nueva línea de discusión.
- Se espera la reacción de otros sectores políticos, del propio INDH y de organizaciones de derechos humanos ante esta petición.