Los argumentos de Velasco
El exministro desmontó el núcleo de la acusación con tres puntos:
- Las proyecciones siempre fallan. "Son inciertas por definición", sostuvo. Un error de estimación no equivale a abandono de deberes, y citó ejemplos similares en gobiernos de Piñera y Bachelet.
- No hubo descontrol fiscal. Afirmó que el gasto durante el período de Grau fue "prudente" y consistente con los compromisos legales, a pesar de no ser partidario de esa administración.
- Las advertencias internacionales son rutinarias. Los informes del FMI mencionados en el libelo contienen recomendaciones habituales, no vinculantes, y no prueban negligencia.
Entre líneas
Velasco también destacó un hecho político: si las supuestas falencias eran "evidentes" y "por todos conocidas", cuestionó por qué la bancada del diputado Sánchez esperó hasta ahora para presentar la acusación. "Cuesta entender eso en una clave que no sea claramente política", dijo.
La demora sugiere que el libelo responde más a una estrategia de desgaste que a una infracción constitucional concreta.
Lo que dicen otros exministros
Manuel Marfán, también exministro de Hacienda, respaldó la postura de Velasco ante la comisión. Ambos coincidieron en calificar la acusación como parte de "las malas prácticas de la política" y pidieron que la Cámara la descarte sin entrar al fondo.
Qué sigue
La comisión revisora debe emitir un informe de admisibilidad esta semana. La votación en la Cámara se define en los próximos días, con la derecha dividida: Republicanos apoya el libelo, mientras sectores de RN y el PDG muestran grietas internas. Velasco expresó su esperanza de que "la Cámara descartará esta frívola acusación".