Por qué importa
El estrecho de Ormuz permanece bloqueado desde febrero, lo que disparó los precios del petróleo y elevó la inflación global. Una reapertura reduciría los costos energéticos y aliviaría las presiones sobre las economías dependientes de importaciones de crudo, como Chile.
Además, la tregua parcial de las últimas dos semanas ya había generado caídas en el Brent. La noticia de un posible pacto aceleró la baja y devolvió la confianza a los mercados bursátiles, que habían caído al inicio del conflicto.
Los números que importan
- Dow Jones: subió 907 puntos (1,71%) hasta 54.085,94, nuevo récord.
- S&P 500: avanzó 1,77% hasta 7.735,13, superando su máximo de junio.
- Nasdaq: lideró con un alza de 2,59%, impulsado por gigantes tecnológicos como Meta (+6%) y Nvidia (+2,9%).
- Brent: cayó aproximadamente 5% el lunes y continuó bajando el martes, cotizando cerca de 76 dólares el barril para el WTI.
Entre líneas
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró que un acuerdo para reabrir Ormuz podría alcanzarse en 24 a 48 horas. Pero Irán ha desmentido en reiteradas ocasiones que existan negociaciones directas con EE.UU. Esta contradicción genera incertidumbre: los mercados reaccionan con optimismo, pero la historia reciente muestra que anuncios similares han sido seguidos por nuevas escaladas militares.
El repunte también se sostiene en sólidos resultados corporativos. Caterpillar y Palantir superaron las expectativas del segundo trimestre, y el 86% de las empresas del S&P 500 que han reportado ganancias batieron estimaciones, según Bloomberg. Esto compensa las dudas sobre el gasto en inteligencia artificial y la estabilidad geopolítica.
Qué sigue
La atención se centra en si las declaraciones de Bessent se traducen en avances concretos. Un acuerdo podría reabrir el estrecho en días, pero la negativa iraní y los ataques recientes en Irak y Jordania indican que el conflicto sigue activo. Si las negociaciones fracasan, el petróleo podría retomar su escalada y los mercados revertir sus ganancias.