Por qué importa
China es el principal sostén económico de Corea del Norte en medio de las sanciones internacionales. Según analistas, Pekín aporta más del 90% del comercio legal del país, además de fertilizantes, ayuda alimentaria y bienes de consumo. Xi busca demostrar que su apoyo sigue siendo indispensable frente a la creciente cooperación militar entre Pyongyang y Moscú.
Entre los hechos recientes que preocupan a China:
- Corea del Norte firmó un pacto de defensa mutua con Rusia en 2024.
- Alrededor de 2.300 soldados norcoreanos murieron combatiendo junto a Rusia en Ucrania, según una investigación de la BBC.
- Pyongyang habría suministrado municiones para la guerra rusa.
El panorama general
Xi redujo drásticamente sus viajes al exterior en los últimos años: pasó de unas 14 salidas anuales entre 2013 y 2019 a solo seis en promedio entre 2022 y 2025. Que ahora viaje él a Pyongyang —en vez de recibir a Kim Jong Un en Pekín— muestra la importancia que China le asigna a este encuentro.
La visita ocurre además menos de un mes después de que Xi recibiera consecutivamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y al ruso Vladimir Putin en Beijing. Fuentes diplomáticas occidentales señalan que China quiere mantener a Corea del Norte bajo control mientras aumenta su presencia global.
Entre líneas
Más que un gesto de amistad, la visita busca reafirmar el rol de China como mediador entre Pyongyang y Washington. Seúl cree que Xi podría intentar posicionarse como intermediario, pero Pekín también tiene motivos propios: la alianza militar entre Corea del Norte y Rusia amenaza con arrastrar a China a conflictos que no controla.
La relación entre Beijing y Pyongyang se había enfriado en los últimos años. En 2024 apenas celebraron el 75º aniversario de relaciones diplomáticas, y el embajador chino no asistió a las celebraciones fundacionales de Corea del Norte. Ahora, Xi busca revertir esa distancia.
Qué sigue
Los analistas esperan que Xi ofrezca nuevos acuerdos económicos para asegurar la lealtad de Kim Jong Un. El presidente chino escribió que quiere “profundizar la comunicación estratégica” e interactuar “como parientes” entre partidos, gobiernos y fuerzas armadas.
La pregunta abierta es si China podrá equilibrar su deseo de influencia con los riesgos que genera el programa nuclear norcoreano y la creciente alianza con Rusia.