El dato clave
- Lidl puso a la venta 200.000 aires acondicionados portátiles a 179 euros, muy por debajo del precio habitual (hasta 1.400 euros).
- En la semana de la primera ola de calor (finales de mayo) se vendieron más de 680.000 ventiladores, un aumento interanual del 1.500% y 28,4 millones de euros en ingresos.
- Más de 90 personas han muerto por ahogamiento en Francia desde el 19 de junio, buscando alivio en playas y piscinas.
Lo que no se dice
La demanda no responde solo a la comodidad, sino a la necesidad de mitigar un calor extremo que ya cobra vidas. Sin embargo, la fiebre por comprar aires portátiles choca con dos problemas: el aumento del consumo eléctrico en una red europea ya tensionada, y la creciente dependencia de importaciones chinas justo cuando Bruselas busca reequilibrar su relación comercial con Pekín.
La reacción inmediata
- Lidl anunció el reabastecimiento, pero no organizó la venta ni limitó la cantidad por persona.
- En Nanterre los clientes forzaron la entrada del local; la policía tuvo que intervenir para controlar la multitud.
- En redes sociales circularon videos de peleas entre compradores y de puertas de cristal rotas.
Qué sigue
La tercera ola de calor está prevista para este viernes. Se espera que la demanda de aparatos de refrigeración continúe al alza, mientras las tiendas lidian con stocks agotados. El gobierno francés enfrenta presión para mejorar la previsión y distribución de estos equipos antes de nuevas olas extremas.