Por qué importa
Alemania es el segundo mayor contribuyente al presupuesto de la ONU, después de Estados Unidos. Perder un asiento que había ganado sistemáticamente cada ocho años desde los años 80 señala un cambio en su peso diplomático y abre dudas sobre su estrategia exterior.
Entre líneas
El ministro de Relaciones Exteriores, Johann Wadephul, mencionó varias causas del resultado:
- El respaldo alemán a Ucrania, que llevó a Rusia a hacer campaña en su contra.
- La posición firme de Alemania en apoyo a Israel en el conflicto de Medio Oriente.
- Los recortes masivos a la ayuda al desarrollo, criticados por ONG como ONE y por la oposición.
- La postulación tardía de Alemania para la candidatura.
Wadephul admitió que consideró renunciar tras la derrota, pero lo descartó. Prometió un "análisis exhaustivo" de las razones.
Las voces discordantes
La oposición alemana reaccionó con dureza. Alice Weidel, colíder del partido ultraderechista AfD, calificó el resultado de "vergüenza". El portavoz de política exterior del Partido Socialdemócrata también lo criticó. Desde el oficialismo, el canciller Merz dijo que Alemania seguirá apoyando el sistema internacional y felicitó a los ganadores.
Lo que viene después
Alemania deberá esperar hasta 2030 para postularse nuevamente a un escaño rotatorio. Mientras tanto, el gobierno enfrenta el desafío de reconstruir alianzas, especialmente con países del Sur Global, afectadas por los recortes a la cooperación y por sus posturas en conflictos internacionales.