La planta, desarrollada por Pacifico Energy, no estará conectada a la red eléctrica de Texas y abastecerá directamente al centro de datos. Amazon confirmó su inversión, mientras que sus emisiones de carbono aumentaron un 16% el último año, pese a su compromiso de neutralidad para 2040.
Este proyecto refleja la tendencia de empresas tecnológicas a construir sus propias plantas de energía para acelerar sus operaciones de inteligencia artificial, lo que contradice sus metas climáticas. Aún se desconoce si la planta emitirá el máximo permitido, pero cualquier emisión significaría un retroceso para el plan ambiental de Amazon.