El panorama general
El alto el fuego entre Irán y Estados Unidos entró en vigor el 8 de abril de este año. Incluye, según Teherán, el cese de hostilidades en Líbano, donde Israel ha continuado atacando posiciones de Hezbolá, aliado de Irán.
Estados Unidos intenta separar lo que ocurre en Líbano de las negociaciones con Irán. Pero el gobierno iraní insiste en que son un mismo paquete. La semana pasada, medios reportaron un preacuerdo entre ambas partes, pero el presidente Donald Trump pidió modificar algunas cláusulas.
Lo que dicen
Varios funcionarios iraníes repitieron el mismo mensaje en las últimas horas:
- El canciller Abbas Araghchi: “Su violación en un frente es una violación en todos los frentes. EE.UU. e Israel son responsables”.
- El presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf: “Toda decisión tiene un precio. Llega el momento de pagar la factura”.
- El portavoz de las Fuerzas Armadas, Sardar Shekarchi: Irán “no tolerará la continuación de los bárbaros crímenes contra Líbano”.
La agencia Tasnim, afiliada a la Guardia Revolucionaria, afirmó que Teherán podría suspender las negociaciones indirectas con EE.UU. y activar “otros frentes”, como el estrecho de Bab al-Mandab, en el mar Rojo. El gobierno iraní no confirmó esa información.
Qué sigue
Israel emitió órdenes de desplazamiento forzado para los suburbios sur de Beirut y ordenó bombardeos sobre la zona horas después de las declaraciones iraníes. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, propuso un plan de “desescalada gradual” tanto al primer ministro israelí como al presidente libanés.
El riesgo es que el alto el fuego entre Irán y EE.UU. se desmorone. La televisión estatal iraní dijo que la probabilidad de que el acuerdo termine es alta si Israel no detiene su ofensiva en Líbano. Por ahora, las negociaciones continúan, pero el margen se reduce.