Tennessee intenta ejecutar a Christa Pike, pero sobrevive
Christa Pike, de 50 años, seguía hospitalizada en estado crítico y conectada a un ventilador después de que Tennessee le administrara dos dosis de pentobarbital el 30 de septiembre.
Sus abogados sostienen que las vías intravenosas estaban mal colocadas y que el fármaco entró en los tejidos; un escrito describe sus brazos hinchados, quemados y con ampollas.
La defensa había advertido que las venas comprometidas podían volver el procedimiento peligroso y cruel, y había pedido sustituir el método por horca o fusilamiento, opciones no previstas por la ley estatal.
¿Qué dicen las autoridades y la defensa?
El Departamento de Corrección de Tennessee afirma que siguió cada paso del protocolo legal, que no autorizaba procedimientos adicionales tras las medidas realizadas.
El abogado James Crowson dijo que no le sorprendió el resultado: “No puedo decir que esté sorprendido”. Señaló que escritos previos advertían del riesgo asociado a las venas de Pike.
El defensor federal adjunto Stephen Ferrell afirmó que aún no había pronóstico y que podrían pasar varios días antes de conocerlo; no había podido verla personalmente.
¿Qué puede ocurrir ahora?
Ferrell pidió al gobernador Bill Lee conmutar la pena y evitar otro intento de ejecución; dijo que su equipo estaba dispuesto a conversar con quienes puedan decidirlo.
Lee suspendió las ejecuciones en Tennessee durante el resto de 2026, pero no descartó que el estado vuelva a intentar ejecutar a Pike más adelante.
Pike fue condenada a muerte por el asesinato de su excompañera Colleen Slemmer, de 19 años, ocurrido en 1995; tenía 18 años cuando cometió el crimen.