Por qué importa
El caso demuestra que la prevención del lavado de activos en Chile tiene grietas evidentes. Los Reportes de Operaciones Sospechosas (ROS) que exige la Ley N°19.913 se enviaron a tiempo, pero no bastaron para detener el flujo de dinero. La UAF recibe y analiza esa información, pero no investiga penalmente; ese paso recae en la Fiscalía. La pregunta abierta es si los controles internos de la banca son suficientes o si se necesita reformar el sistema.
El dato clave
- $78 mil millones movilizados entre 2022 y 2025, según la Fiscalía.
- 19 detenidos, entre ellos un ejecutivo de Banco Santander (José Pérez Asencio, 33 años).
- Cuentas abiertas en al menos seis bancos distintos, usando sociedades fachada con ingresos declarados muy menores a los reales.
- El ejecutivo no usó los sistemas de Santander para las transferencias, sino que abrió cuentas como persona natural.
Lo que dicen
Cristián Garay, investigador de Idea Usach, explica que el detenido “reúne los grandes volúmenes de efectivo, los transforma en dinero que ingresa en cuenta y luego los esfuma mediante la conversión a criptomonedas”. Por su parte, la periodista Catalina Olate (Ciper) señala que dos sociedades tenían declaraciones de renta por montos mínimos, pero manejaban ingresos reales de $50 mil millones.
Lo que cambia
La formalización del ejecutivo bancario ocurre este domingo (7 de junio). El caso ya abrió un debate sobre el levantamiento del secreto bancario y las facultades de la UAF. La industria financiera, mientras tanto, ha propuesto medidas para mejorar la prevención del lavado de activos, aunque aún no se conocen detalles concretos.