El bono estadounidense a 30 años alcanza su nivel más alto desde 2002
El rendimiento del bono del Tesoro de Estados Unidos a 30 años tocó 5,56%, su nivel más alto desde 2002, antes de retroceder.
En la jornada, los rendimientos bajaron: el bono a 30 años quedó en 5,553%, el de 10 años en 5,221% y el de dos años en 4,876%.
La presión sobre los bonos refleja inquietud por la inflación, el endeudamiento público y la posibilidad de que la Reserva Federal vuelva a subir las tasas.
¿Qué impulsa la presión sobre los bonos?
El encarecimiento de la energía, asociado al conflicto en Oriente Medio, ha elevado las expectativas de inflación; economistas prevén que esos costos lleguen a bienes y servicios.
El mercado asigna una probabilidad del 45% a otra subida de tasas en la reunión de octubre de la Fed; otra fuente estima un 90% de posibilidades de alza antes de fin de año.
Los rendimientos también reflejan incertidumbre sobre la política monetaria y preocupación por el nivel de deuda de los países ricos, que reduce su margen de maniobra.
¿Qué señales esperan los inversores?
El presidente de la Reserva Federal de Nueva York, John Williams, dijo que «no hay necesidad de urgencia y tenemos tiempo para reunir más información» antes de la reunión de octubre.
Los inversores aguardaban el índice de precios de gastos de consumo personal, indicador de inflación preferido por la Fed; economistas encuestados esperaban alzas de 0,3% mensual y 3,7% anual.
Una fuente señaló que un informe de empleo de septiembre muy desfavorable podría frenar temporalmente el avance de los rendimientos.