El trasfondo
El domingo pasado, Kast declaró en una entrevista con El Mercurio que en Cuba “no hay democracia” y que el pueblo sufre por “una dictadura de décadas”. También afirmó que apoyaría a quien saque a Cuba de esa situación, del mismo modo que, según él, se hizo en Venezuela en enero.
Lo que dicen
Rodríguez respondió en su cuenta de X con estos argumentos:
- Kast es un “pinochetista reconocido” que conoce bien las dictaduras por haber apoyado la que gobernó Chile casi 20 años.
- Sus dichos reflejan “un desprecio total por el Derecho Internacional” y por la declaración de América Latina como zona de paz.
- Apoyar una agresión militar contra Cuba es “una actitud peligrosa y confrontacional” que responde a “dictados imperiales”.
- Cuba no es una amenaza y no aceptará imposiciones de ningún tipo.
- La opinión de Kast no representa al pueblo chileno, al que Cuba valora por sus lazos de amistad.
Entre líneas
El cruce de acusaciones muestra cómo ambos líderes usan la memoria histórica para fortalecer su posición. Kast apela a la condena de dictaduras para justificar una intervención, mientras que Rodríguez lo equipara con el régimen de Pinochet para desacreditarlo. La mención a “dictados imperiales” sugiere que Cuba ve en Kast un aliado de la política exterior estadounidense.
Qué sigue
Por ahora la tensión se mantiene en el plano diplomático y retórico. No se han anunciado medidas concretas desde La Habana o Santiago. El tema podría escalar si Kast insiste en su postura o si surgen iniciativas internacionales sobre Cuba.