Por qué importa
La decisión del Gobierno marca una línea clara: el Estado no intervendrá para aliviar la carga de las familias que no pueden pagar sus créditos. Esto ocurre mientras la morosidad sigue creciendo y los bancos –públicos y privados– lanzan planes de refinanciación por su cuenta.
El dato clave
- 12,8%: mora en hogares en mayo de 2026, según el Banco Central. Es la más alta en 24 años.
- 7,7%: ratio de irregularidad total del sistema bancario en mayo, con un aumento de 5,1 puntos interanuales.
Lo que dice Caputo
El ministro justificó su postura con varios argumentos:
- “Es un tema entre privados” donde el banco otorga un crédito a un tercero.
- “Cada uno debe hacerse cargo de sus decisiones”, sin que el Estado juzgue si la deuda se tomó por necesidad o por desconfianza en el plan económico.
- Aseguró que la mora “va a ir cayendo” porque los bancos están refinanciando a tasas más bajas y plazos más largos.
Entre líneas
Caputo también reveló que advirtió a los bancos sobre el riesgo de prestar al 10% mensual cuando los sueldos crecían al 2%. Esto sugiere que el Gobierno anticipaba el problema, pero optó por no intervenir directamente, dejando la solución en manos de las entidades financieras y los deudores.
Qué sigue
No habrá medidas estatales de alivio. Los bancos continuarán con sus planes de refinanciación voluntaria, mientras la mora podría estabilizarse o incluso aumentar si la economía no mejora. El Gobierno confía en que el tiempo y la reestructuración privada resuelvan el problema.