El trasfondo
Codelco posee participaciones minoritarias en dos faenas privadas del norte de Chile:
- El Abra (49%): faena a rajo abierto controlada por Freeport-McMoRan (51%), a 76 km de Calama.
- Quebrada Blanca (10%): faena en Tarapacá, controlada por Teck (60%) y Sumitomo (30%).
Según reportes de Diario Financiero, el presidente del directorio, Bernardo Fontaine —con tres semanas en el cargo—, evaluaba vender esos porcentajes para obtener recursos frescos, en un escenario donde el Estado históricamente no reinvierte utilidades en la compañía.
La reacción inmediata
Codelco emitió un comunicado donde afirma que “ni el directorio ni su presidente han analizado, discutido o adoptado decisión alguna” respecto a la venta de esas participaciones.
Enfatizó que su foco actual son cuatro pilares:
- Seguridad.
- Maximizar excedentes para el Fisco sin aumentar la deuda.
- Orden interno y transparencia.
- Fortalecer la sostenibilidad.
Entre líneas
Pese al desmentido, la empresa no cerró la puerta a desprenderse de activos. En los próximos meses definirá un plan estratégico donde evaluará “de manera integral” su estructura operacional, cartera de proyectos y “eventual venta de activos”.
Eso deja abierta la posibilidad de que, más adelante, otras participaciones o activos no estratégicos puedan ser vendidos para aliviar las finanzas.
Qué sigue
Codelco definirá su plan estratégico durante los próximos meses. Allí decidirá si avanza con ventas de activos, alternativas de financiamiento o ajustes operacionales. La sostenibilidad financiera a largo plazo es el objetivo declarado.