Por qué importa
La auditoría revisó el periodo entre enero de 2024 y junio de 2025. Las irregularidades detectadas ponen en duda la confiabilidad de los sistemas de control de personal y abren la puerta a pagos por jornadas no trabajadas.
Los principales problemas encontrados:
- Resoluciones que autorizaban las horas extras se emitieron entre 54 y 610 días después de su ejecución.
- Esos documentos no identificaban las tareas impostergables que justificaran el trabajo extraordinario.
- El sistema biométrico (SIRH) presentó errores de marcación, omisiones e incumplimientos de jornada sin justificación.
- Funcionarios de tercer y cuarto turno realizaron horas extras por $562.964.119, pese a que la normativa solo lo permite en casos excepcionales.
- Se identificaron pagos adicionales por $3.784.295 sin respaldo suficiente o con errores de cálculo.
Entre líneas
La demora en aprobar las horas extras (hasta 610 días) sugiere que el hospital operó sin control administrativo durante meses. Las fallas en el registro de asistencia impiden verificar si los funcionarios realmente trabajaron esas horas, lo que significa que parte del dinero pagado pudo corresponder a días no laborados.
Lo que dicen
La Contraloría instruyó al hospital que revise cada caso y, si corresponde, descuente las remuneraciones de los funcionarios que no acrediten haber prestado los servicios. Además, el recinto debe informar las medidas adoptadas en un plazo de 60 días hábiles.
Qué sigue
El sumario administrativo deberá iniciarse en los próximos 15 días hábiles. El hospital tendrá que demostrar si los trabajadores involucrados efectivamente cumplieron sus labores durante los períodos observados o, de lo contrario, practicar los descuentos. La Contraloría supervisará el cumplimiento de estas acciones.