El panorama general
La expulsión no fue automática. El establecimiento aplicó medidas de acompañamiento y la Superintendencia de Educación validó tanto el proceso sancionatorio como las acciones de apoyo previas. La Corte de Apelaciones de Concepción ya había rechazado el recurso de la madre en mayo pasado.
Los números que importan
- 42 anotaciones negativas en un año escolar.
- Faltas graves:
- Porte de navajas en al menos dos ocasiones.
- Agresión física a un compañero con lesiones.
- Lenguaje obsceno y gestos de connotación sexual hacia docentes y compañeras.
Entre líneas
La madre argumentó que su hijo tenía antecedentes médicos y que el colegio no lo incorporó al Programa de Integración Escolar (PIE). La Corte no consideró que esos antecedentes eximieran al establecimiento de aplicar su reglamento interno ni invalidaran el procedimiento disciplinario.
El caso expone la tensión entre el derecho a la educación y la necesidad de mantener una convivencia escolar segura. El tribunal evaluó que el colegio respetó el debido proceso y agotó las instancias de apoyo antes de decidir la no renovación de matrícula.
La reacción inmediata
El abogado del colegio, Víctor Alarcón, valoró el fallo. Señaló que demuestra que el establecimiento actuó con estricto apego a la legalidad y que, cuando se respeta la normativa, las sanciones pueden mantenerse sin que ninguna entidad las deje sin efecto. La resolución es definitiva: la matrícula del estudiante queda cancelada para el año 2026.