Por qué importa
El caso unió a aliados poco comunes: la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), la Asociación Nacional del Rifle (NRA) y grupos a favor de la legalización del cannabis, como NORML, respaldaron a Hemani. La administración del presidente Donald Trump defendió la ley de 1968, pese a que en otros casos ha cuestionado restricciones a las armas.
Entre líneas
El fallo es estrecho. El juez Neil Gorsuch escribió que no aborda a quienes están intoxicados en el momento de portar un arma ni a los adictos. Tampoco invalida las condenas por tenencia de armas contra personas que demuestren ser un peligro. La ley ahora depende de pruebas individualizadas, no de una prohibición automática por consumo de drogas.
- La ley no definía qué es un "usuario ilegal", lo que dejaba espacio para aplicación arbitraria.
- La Corte concluyó que negar un derecho constitucional solo por consumir marihuana, sin más evidencia, es excesivo.
- El gobierno aún puede procesar a alguien si demuestra que su consumo lo vuelve peligroso o si está bajo los efectos en el momento.
El panorama general
Más de la mitad de los estados han legalizado la marihuana para uso recreativo, y su uso médico se ha extendido. En abril de 2026, la administración Trump reclasificó la marihuana médica como una droga menos peligrosa, pero el consumo recreativo sigue penado a nivel federal. Este fallo refleja el desajuste entre las leyes estatales y federales, y podría presionar al Congreso a actualizar la legislación.
Qué sigue
La decisión no cierra la puerta a nuevas restricciones. El Congreso podría aprobar leyes que regulen el acceso a armas para consumidores de sustancias específicas si demuestran un riesgo particular. También podrían surgir más casos similares, ya que muchas personas acusadas de posesión de armas y drogas podrían apelar basándose en este precedente. La Corte aún tiene otro caso pendiente este período sobre regulaciones para portar armas en Hawái.