El panorama general
La guerra ha devastado todo el país, no solo las zonas de combate activo como Darfur y Kordofán. Segaar visitó Jartum, Port Sudán y Omdurmán, y describió la capital como una ciudad destruida. La Media Luna Roja Sudanesa perdió 24 voluntarios durante los enfrentamientos más intensos.
Las consecuencias se extienden más allá de la violencia directa:
- Más de 9 millones de personas están desplazadas dentro de Sudán.
- Otros 4,5 millones han huido como refugiados, principalmente a países vecinos.
- Brotes de cólera, altos niveles de malnutrición y riesgo de inundaciones amenazan a la población durante la temporada de lluvias.
El dato clave
Segaar advirtió que la ayuda internacional es insuficiente. La FICR pidió fondos para 2026, pero solo recibió poco más de un tercio de lo necesario. Sin más recursos, las operaciones de socorro corren el riesgo de reducirse o detenerse.
Los números que importan
- 35 millones: personas que requieren asistencia humanitaria en Sudán.
- 59.000: muertes registradas por el conflicto, aunque grupos humanitarios creen que la cifra real es mucho mayor.
- 200.000: personas que debieron abandonar sus hogares recientemente en Darfur y Kordofán.
- 4 millones: sudaneses que han regresado voluntariamente a zonas pacificadas como Jartum.
Qué sigue
Segaar señaló que, pese a la devastación, la población intenta reconstruir su vida diaria. Sin embargo, mientras los combates continúan en varias regiones y el financiamiento no llega, la capacidad de las organizaciones humanitarias para responder se reduce. La comunidad internacional enfrenta una decisión: actuar o dejar que una de las mayores crisis del momento siga empeorando en el olvido.