El estado de las cosas
La suspensión del servicio comenzó ayer a las 20:00 horas y se ha ampliado el perímetro afectado. Las lluvias intensas, la turbiedad extrema del río Elqui y su desborde dejaron fuera de operación parte importante de la infraestructura sanitaria. Las consecuencias:
- Inundaciones, barro, sedimentos y material aluvional bloquearon accesos a recintos operacionales.
- Se perdieron enlaces eléctricos estratégicos para la producción de agua potable.
- La empresa evacuó a su personal de algunas instalaciones por riesgo inminente.
El gerente regional, Andrés Nazer, señaló que la situación superó cualquier pronóstico y que mientras no puedan ingresar de forma segura, es imposible dimensionar los daños o establecer un plazo de reposición.
Por qué importa
La falta de suministro de agua potable agrava la emergencia en una zona que concentra el mayor impacto del temporal. Con más de 1.600 damnificados a nivel nacional, la imposibilidad de la sanitaria de acceder a su propia infraestructura revela que no se trata solo de un corte por turbiedad, sino de daños físicos a instalaciones críticas. La población quedó sin un horizonte claro para la vuelta del servicio.
Qué sigue
Aguas del Valle anunció que reforzará el abastecimiento alternativo con más estanques estacionarios y camiones aljibe. Sin embargo, no hay una fecha estimada para recuperar la producción normal. La reposición depende de que los equipos puedan ingresar a los recintos, verificar los daños y restablecer los enlaces eléctricos. Mientras tanto, la comunidad debe continuar con el racionamiento y abastecerse en los puntos habilitados.