Por qué importa
El caso Sierra Bella lleva casi dos años cerrado con sobreseimiento firme. Hassler y su defensa acusan a Desbordes de usar el sistema judicial para desgastar políticamente a la exalcaldesa, ignorando resoluciones judiciales definitivas. La querella pone a prueba los límites entre la persecución penal legítima y el uso político de las denuncias.
El trasfondo
La investigación original se inició por la fallida compra de la ex clínica Sierra Bella durante la gestión de Hassler como alcaldesa. Tras más de dos años de indagaciones, el Ministerio Público decretó el sobreseimiento: los hechos no constituían delito.
- La defensa de Hassler sostiene que la nueva querella de Desbordes no aporta antecedentes nuevos.
- Insiste en que reabrir la causa viola el principio de cosa juzgada y la prohibición de doble persecución penal.
Lo que dicen
Hassler calificó la nueva acción de Desbordes como una “persecución política sistemática” y una estrategia comunicacional. Su abogado, Miguel Schürmann, fue más directo: “Se está burlando del accionar de la justicia”.
Desde el lado del alcalde, no ha habido respuesta pública a la querella de Hassler hasta el cierre de esta nota.
Qué sigue
El tribunal deberá decidir si admite a tramitación la querella por denuncia calumniosa. De avanzar, Desbordes enfrentaría una investigación penal por acusar sin fundamento hechos ya descartados por la justicia.