Por qué importa
El estrecho de Ormuz sigue bajo control iraní, afectando el flujo de petróleo y gas que antes representaba una quinta parte del comercio energético mundial. Cada nuevo ataque reduce las posibilidades de una paz duradera y amenaza la estabilidad regional.
El estado de las cosas
- EE.UU. atacó blancos en Goruk y la isla de Qeshm durante el sábado y domingo. El Comando Central afirmó que eliminó defensas aéreas, una estación de control y dos drones que amenazaban barcos en la zona. Ningún militar estadounidense resultó herido.
- Irán confirmó un ataque de represalia contra una base usada por EE.UU., sin especificar el lugar. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria advirtió que su próxima respuesta será "completamente diferente" si EE.UU. vuelve a atacar.
- Kuwait activó sus sistemas antiaéreos la madrugada del lunes para interceptar drones y misiles entrantes. Se escucharon sirenas en todo el país.
Lo que no se dice
El presidente Donald Trump pidió cambios a los términos de la propuesta de paz, según medios estadounidenses, pero no hubo avances en las negociaciones. Mientras tanto, Israel amplió su ocupación en Líbano y Hezbolá continúa lanzando drones, escalando el conflicto más allá del enfrentamiento directo entre EE.UU. e Irán.
Qué sigue
No hay señales de un cese al fuego estable. La repetición de ataques cada semana sugiere que ambas partes mantienen una estrategia de presión limitada, sin intención de romper del todo la tregua ni de alcanzar un acuerdo definitivo.