El estado de las cosas
El Comando Central de EE.UU. (CENTCOM) informó que los ataques alcanzaron sistemas de defensa aérea, depósitos de misiles y drones, y centros logísticos a lo largo de la costa iraní. La noche anterior ya habían bombardeado más de 80 blancos, incluidos 60 botes rápidos de la Guardia Revolucionaria.
Irán afirmó que sus fuerzas atacaron infraestructura clave en bases militares de EE.UU. en:
- Arifjan y Ali Al Salem (Kuwait)
- Juffair y Sheikh Isa (Baréin)
- Un sistema Patriot en Kuwait, una antena satelital en Catar y depósitos de combustible en Baréin
Kuwait confirmó que intercepta proyectiles. Catar emitió una alerta de seguridad elevada.
Entre líneas
Trump justificó los bombardeos como "represalia por el ataque iraní a barcos" del martes, y advirtió que si se repite será "mucho peor". Sin embargo, la Casa Blanca no ha cerrado del todo la puerta a la diplomacia, mientras que un asesor del líder supremo iraní prometió castigar "severamente al enemigo agresor".
La dinámica actual —ataques seguidos de contraataques— sugiere que ambas partes priorizan la disuasión militar por sobre el diálogo, pese a que los mediadores aún intentan rescatar el memorando firmado el 17 de junio.
Lo que sigue
Los mercados financieros ya reflejan la incertidumbre: el petróleo Brent superó los 78 dólares por barril. No hay señales de un nuevo alto el fuego, y los ataques podrían continuar mientras ninguna de las dos potencias ceda terreno.