Estudio vincula el cambio climático con la catástrofe del Himalaya
Un análisis de World Weather Attribution concluyó que el calentamiento global agravó las condiciones del colapso glaciar que devastó el norte de Nepal el 26 de agosto.
El desprendimiento se originó en el monte Langtang Lirung, a más de 5.100 metros, y desencadenó una avalancha de hielo, rocas, agua y sedimentos.
El desastre dejó 1.403 muertos y 6.150 desaparecidos en Nepal, además de 43 muertos y 519 desaparecidos en el Tíbet chino.
¿Cómo influyó el calentamiento?
El estudio identificó un “evento compuesto” formado por temperaturas más altas, glaciares adelgazados, permafrost descongelado y debilidades geológicas preexistentes.
Los glaciares de la región pierden aproximadamente medio metro de espesor por año, lo que puede debilitar fracturas y aumentar la inestabilidad de las laderas.
Los investigadores aclararon que el cambio climático fue un factor desestabilizador, no la causa fundamental del colapso; un terremoto de 2015 también pudo haber debilitado la roca.
¿Qué daños y riesgos quedan?
La masa desprendida alcanzó unos 110 millones de metros cúbicos y generó inundaciones repentinas que arrasaron comunidades, carreteras, puentes e infraestructura energética.
Nepal calcula en más de 4.700 millones de dólares el costo de la reconstrucción, mientras los científicos advierten que catástrofes de esta magnitud pueden superar las medidas de adaptación.
El informe sostiene que afrontar las pérdidas y respaldar la reconstrucción se ha convertido en una parte ineludible de la respuesta climática.