El estado de las cosas
El fallo de 50 páginas, escrito por la jueza Mildred Pabón, dividió el caso en dos partes:
- Desestimó la reclamación por la canción “Pa Ti” (2015), por haber prescrito el plazo legal para demandar.
- Permitió seguir con “Dos Mil 16”, lanzada en el álbum Un Verano Sin Ti, porque la demanda se presentó dentro del tiempo hábil.
La defensa de Bad Bunny había intentado comprar los derechos del audio por 2.000 dólares antes del lanzamiento. De La Cruz rechazó la oferta y niega haber dado autorización comercial.
Entre líneas
Un juez de primera instancia determinó en 2024 que la voz de De La Cruz funcionaba como una forma de publicidad en la canción, al identificar al artista. Eso activa la ley de right of publicity, que tradicionalmente solo cubre anuncios, no grabaciones musicales. El Tribunal Supremo avaló esa interpretación, lo que amplía el alcance de la protección legal sobre la voz en Puerto Rico.
La exposición pública de la frase en conciertos, streaming y campañas promocionales —incluyendo presentaciones en el Coliseo José Miguel Agrelot— provocó afectaciones de salud en la demandante, según consta en el expediente.
Lo que sigue
El caso vuelve al Tribunal de Primera Instancia para evaluar el fondo de la demanda, que exige 40 millones de dólares por vulneración de propiedad intelectual y derechos de imagen. La defensa del cantante aún puede presentar recursos adicionales.
La acción judicial no establece responsabilidades ni condena al artista en esta etapa. Solo permite que parte de las reclamaciones sea evaluada.