Por qué importa
La declaración conjunta del G7 —integrado por Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido, Estados Unidos y la Unión Europea— marca un giro en la dinámica del conflicto. Ucrania llegó al encuentro con un nuevo impulso en el campo de batalla y logró compromisos concretos:
- Más defensa aérea: los líderes acordaron aumentar la entrega de sistemas antiaéreos, interceptores y capacidades de largo alcance.
- Producción local: por primera vez, el G7 dijo estar "listo para considerar" extender licencias de fabricación militar a Ucrania, lo que permitiría a Kiev producir sus propios interceptores para sistemas Patriot.
- Sanciones energéticas: el grupo se comprometió a endurecer las sanciones contra los sectores del petróleo y gas rusos, ahora que el estrecho de Ormuz reabrirá y aliviará la presión global sobre los precios.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, participó como invitado especial y sostuvo reuniones bilaterales con Donald Trump y Emmanuel Macron. Trump felicitó a Zelenski por la nueva dinámica del conflicto, donde Ucrania ya no aparece como la parte que pierde.
El dato clave
La posibilidad de que Ucrania fabrique internamente misiles interceptores antibalísticos cambiaría su dependencia de los sistemas Patriot estadounidenses. Zelenski confirmó que volvió a plantear el tema con Trump en el G7, y la declaración conjunta abre la puerta a una decisión que Kiev buscaba desde hace más de un año.
Qué sigue
Con el acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán listo para firmarse el viernes en Ginebra, el estrecho de Ormuz reabrirá sus aguas al tráfico petrolero. Eso permite a Washington reimponer sanciones a las exportaciones rusas que habían sido temporalmente suspendidas durante la guerra en Medio Oriente para contener el alza del crudo.
Trump dijo este martes que "Rusia debería alcanzar un acuerdo" con Ucrania y que hará "todo lo que pueda" para presionar a Moscú. La cumbre del G7 también incluyó un pedido de los aliados europeos para que Trump organice conversaciones de paz entre Zelenski y Putin.
La imagen completa
El respaldo del G7 a Ucrania ocurre en un contexto de realineamiento global: el fin de la guerra con Irán libera recursos y atención de Washington, mientras la Unión Europea sigue siendo el principal donante financiero de Kiev, con unos 200.000 millones de euros en ayuda. La declaración subraya que el bloque está "unido en su apoyo inquebrantable a Ucrania", pese a las tensiones pasadas entre Trump y Zelenski.