Por qué importa
El decreto no ordena cortes de luz, sino que otorga facultades extraordinarias al CEN para operar el sistema eléctrico con mayor flexibilidad. En la práctica, permite priorizar la seguridad del suministro por sobre los criterios económicos habituales.
- Usar respaldos: recurrir a gas o diésel para generar electricidad, aunque sean más caros que la energía solar o eólica.
- Gestionar agua: reservar agua en embalses hidroeléctricos en lugar de usarla para generar energía de bajo costo.
- Coordinar demanda: modificar mantenimientos de centrales y acordar reducciones de consumo con grandes clientes industriales.
El dato clave
El déficit estimado por el CEN es de 566 GWh en agosto, equivalente a cerca del 8% del consumo mensual. La alerta original del 9 de julio señalaba que, de mantenerse las condiciones actuales, el sistema enfrentaría un desabastecimiento sin medidas adicionales.
El estado de las cosas
La ministra Rincón enfatizó que el decreto es preventivo. “El trabajo es evitar cortes de luz. Queremos mantener el suministro en todo el país”, dijo. El texto está en revisión y solo requiere la firma del presidente Kast para entrar en vigor.
Qué sigue
Una vez firmado, el CEN podrá aplicar las nuevas facultades de inmediato. La medida apunta a cubrir el período crítico de julio y agosto, cuando la sequía reduce la generación hidroeléctrica y la demanda aumenta por el invierno.