Por qué importa
El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) abastece a la mayor parte del país, incluyendo industrias, hogares y servicios críticos. Un déficit de esta magnitud no ocurría en años recientes y expone la vulnerabilidad de la matriz energética chilena, donde la generación hidroeléctrica y térmica depende de lluvias y logística de importación de combustibles.
Los escenarios
El CEN simuló dos situaciones de máxima exigencia operacional, ambas con resultados de déficit:
- Caso 6: Asume condiciones hidrológicas secas, salida de las centrales Santa María y Nueva Ventanas hasta diciembre, y restricciones en reposición de diésel. Déficit: 305 GWh en julio (4% del consumo) y 558 GWh en agosto (8%).
- Caso 8: Agrega la indisponibilidad de dos circuitos de la línea de 500 kV Nueva Pan de Azúcar-Polpaico durante la segunda semana de julio. Déficit: 456 GWh en julio (6%) y 566 GWh en agosto (8%).
Ambos escenarios consideran la central Campiche fuera de servicio hasta octubre y restricciones en el Lago Laja y Laguna del Maule.
El factor logístico
El consumo de combustibles para generación eléctrica se disparó: pasó de unos 1.000 m³/día en junio a 6.000 m³/día en los primeros días de julio. El CEN advierte que en los casos 6 y 8 se produce una “máxima exigencia” de la cadena de suministro, con riesgo de quiebres de stock en centrales que dependen de gas natural y diésel.
Qué sigue
El Ministerio de Energía sostuvo una reunión con la Dirección de Obras Hidráulicas para evaluar medidas. El CEN recomendó cuatro iniciativas: asegurar el suministro de gas natural, monitorear los niveles de diésel, priorizar la disponibilidad de generación y transmisión, y activar mecanismos de almacenamiento. La implementación debe ocurrir “a la brevedad”, según el organismo.