El estado de las cosas
La magistrada Cecilia Rojas Nogerol determinó que el hospital incurrió en falta de servicio. Los médicos optaron por una cesárea de urgencia solo cuando aparecieron signos adversos, pese a que el embarazo gemelar ya estaba clasificado como de alto riesgo.
La resolución indica que el centro no desplegó todas las medidas terapéuticas disponibles para mitigar el daño una vez ocurrido el evento hipóxico (falta de oxígeno) que afectó al recién nacido.
Las consecuencias del daño
Un informe pericial acreditó que el menor sufrió un daño neurológico severo y permanente. Estas son las secuelas descritas:
- Compromiso neurológico grave
- Trastorno convulsivo
- Dependencia respiratoria
- Necesidad de traqueostomía
- Cuidados médicos permanentes
- Discapacidad profunda e irreversible, con dependencia vitalicia
La jueza también consideró el impacto emocional en la madre, quien debe dedicarse al cuidado exclusivo de su hijo en condiciones altamente demandantes.
La imagen completa
El fallo subraya que la conducta del hospital no se ajustó a los estándares técnicos exigibles. La indemnización de $200 millones cubre únicamente el daño moral, sin perjuicio de otras acciones legales que puedan interponerse por daños patrimoniales. El hospital deberá pagar también las costas del juicio.