El estado de las cosas
- El gerente general de Metro, Felipe Bravo, explicó que el asbesto está en "condición sólida no friable", es decir, no se desprende en partículas salvo que se lime o perfore.
- Tras el incendio, la empresa realizó monitoreos y no detectó asbesto en suspensión.
- Los trenes NS-74 son los más antiguos de la red y se someten a mantenciones periódicas.
Por qué importa
La exposición prolongada al asbesto puede provocar enfermedades respiratorias graves, como asbestosis, cáncer de pulmón y mesotelioma. Aunque Metro sostiene que el material encapsulado es seguro, el incidente reabre preguntas sobre la operación de vagones con más de 50 años de antigüedad y sobre los protocolos en caso de siniestros que puedan dañar el revestimiento.
Lo que dicen
El académico Mario Pinto (Universidad de Santiago) advirtió que el retiro o limpieza de asbesto requiere un protocolo especial, con aislamiento del área, sistemas de aspiración y empresas certificadas. Precisó que si el material está encapsulado "no hay problema", pero que el riesgo aparece al abrir paredes o techos —como podría ocurrir en un incendio severo—.
Qué sigue
Las causas del incendio aún se investigan. Metro asegura que aplicó sus protocolos de evacuación y que los trenes NS-74 seguirán operando mientras los componentes con asbesto permanezcan encapsulados y bajo monitoreo. El debate sobre el reemplazo de estas unidades —presente desde hace años— podría intensificarse.