Los hechos
- Durante la noche del jueves 11 de junio, funcionarios del Instituto Nacional recibieron mensajes de texto y videos por WhatsApp con frases como “tiroteo mañana, si no me crees ponme a prueba” y “va a correr sangre”, acompañados de imágenes de material balístico.
- Las primeras pesquisas del establecimiento y del SLEP indican que las amenazas provendrían de estudiantes recientemente desvinculados, en represalia contra quienes participaron en los procesos disciplinarios que llevaron a su expulsión.
- La denuncia fue presentada ante el Ministerio Público, que investiga la identidad de los responsables.
- El SLEP informó que interpondrá una querella y que activó protocolos de seguridad con apoyo de la Asociación Chilena de Seguridad para contener emocionalmente a los funcionarios.
Las reacciones
El alcalde de Santiago, Mario Desbordes, acusó “negligencia” del SLEP por no haber aportado antecedentes ante la Corte de Apelaciones para respaldar una expulsión que, a su juicio, estaba justificada. Señaló que la municipalidad evalúa acciones legales por la falta de apoyo a la directora subrogante y por hechos de violencia previos, incluido un ataque contra un periodista en las afueras del recinto.
Voces del cuerpo docente expresaron sorpresa ante la suspensión prolongada, ya que el establecimiento ha enfrentado episodios violentos anteriores sin haber optado antes por una medida de esta magnitud.
Lo que viene después
Las clases virtuales se extenderán al menos hasta el jueves 18 de junio. Los horarios y salas virtuales se informarán durante el fin de semana por los canales oficiales. La reunión entre el equipo directivo, el SLEP y otras autoridades para definir los pasos siguientes sigue sin fecha definida. La Fiscalía continúa las diligencias para confirmar o descartar la hipótesis de los exalumnos expulsados.