Por qué importa
Thames Water acumula más de 21.000 millones de libras en deuda y ha advertido que podría quedarse sin efectivo en noviembre. Su posible colapso afectaría a millones de hogares en Londres y el sureste de Inglaterra, y ha reabierto el debate sobre la gestión privada del agua.
El dato clave
Los inversores ofrecen al Ejecutivo poder de veto sobre decisiones clave y adquisiciones hostiles mediante una "acción de oro". A cambio, el gobierno evitaría poner la empresa en un régimen de administración especial (SAR), que según los acreedores costaría 2.000 millones de libras a los contribuyentes.
Lo que cambia
- La nueva propuesta suma "cientos de millones" de libras adicionales al rescate anterior.
- Los inversores se comprometen a no cobrar dividendos durante 10 años o hasta que Thames water salga a bolsa.
- También ampliarían la tarifa social para reducir las facturas de hogares con dificultades.
- Se otorgaría mayor participación a las autoridades locales, similar al modelo que Burnham aplicó como alcalde de Mánchester con United Utilities.
Qué sigue
El gobierno aún no ha respondido oficialmente a la nueva oferta. Según la BBC, los acreedores preparan una impugnación legal en caso de que Burnham opte por la nacionalización. La decisión definirá el futuro del sector del agua en Reino Unido y sentará un precedente sobre el control estatal de infraestructuras críticas.