El estado de las cosas
- Las conversaciones, mediadas por Catar y Pakistán, comenzaron el domingo por la mañana y se centraron en la violencia en Líbano, no en el programa nuclear iraní como pretendía Washington.
- Trump lanzó dos amenazas durante la jornada: en redes sociales exigió a Irán que detuviera a Hezbolá, y en una entrevista con Fox News advirtió que un cierre del estrecho de Ormuz dejaría a Teherán "sin país".
- El jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, respondió que las Fuerzas Armadas están preparadas y que EE.UU. debería "medir sus palabras".
Entre líneas
La reacción iraní revela que la presión de Trump sobre Hezbolá tocó un punto crítico. Teherán considera que el acuerdo debe incluir el fin de hostilidades en todos los frentes, incluido Líbano, y que las amenazas directas de Washington contradicen ese compromiso. La subida de tono de Trump también contrasta con su propia advertencia la semana pasada a Israel por sus ataques "desproporcionados" en el sur de Líbano, lo que muestra una estrategia errática.
Qué sigue
- No hay fecha para reanudar las negociaciones. La delegación iraní abandonó el lugar de la reunión tras un encuentro con el mediador catarí.
- El cronograma de 60 días para negociar el programa nuclear y la reapertura definitiva de Ormuz queda suspendido de facto.
- La continuidad del acuerdo depende de si ambas partes retoman el diálogo antes de que escalen de nuevo las hostilidades militares.