El trasfondo
Irán sostiene que los bombardeos contra zonas civiles violan la Carta de la ONU y el derecho internacional humanitario. Iravani afirmó que la inacción del Consejo de Seguridad permite a Washington seguir atacando la soberanía iraní y perpetrar lo que calificó como "atroces crímenes de guerra".
La escalada militar comenzó el 7 de julio, cuando el presidente Trump reanudó las hostilidades tras declarar terminado el alto el fuego de junio. Desde entonces:
- Estados Unidos ha lanzado al menos seis oleadas de bombardeos contra el sur de Irán
- Irán respondió atacando bases estadounidenses en cinco países del Golfo
- El petróleo Brent superó los US$86 por barril, con un alza semanal del 13%
El estado de las cosas
La denuncia iraní no es la primera: Iravani ya había enviado una carta previa por ataques entre el 8 y el 16 de julio. Pero esta vez el énfasis está en los blancos civiles: el jueves, bombardeos dañaron tres puentes y un tramo ferroviario en Bandar Abás. Un día antes, un ataque cerca de un hospital oncológico infantil en Ahvaz obligó a evacuar el recinto.
Teherán reporta 38 muertos y más de 400 heridos desde que comenzó la ofensiva. Entre las víctimas hay tres mujeres y un menor.
Lo que no se dice
La carta iraní apela al derecho internacional, pero no menciona que el cierre del estrecho de Ormuz —declarado por la Guardia Revolucionaria el 11 de julio— también viola normas de navegación. Ambas partes actúan al borde del marco legal que invocan.
La vía diplomática, activa durante el alto el fuego de junio, hoy parece bloqueada. Trump amenazó esta semana con bombardear puentes y centrales eléctricas si Irán no negocia. Teherán, por su parte, insiste en que el estrecho permanecerá cerrado hasta que cesen los ataques.