Por qué importa
La ofensiva del martes es la más amplia desde que escaló el conflicto hace una semana. Expande el teatro de operaciones iraní a tres países simultáneamente, incluyendo a Jordania, que hasta ahora no había sido blanco directo, y a Emiratos Árabes, un aliado clave de Estados Unidos que amenaza con responder militarmente. Esto eleva el riesgo de una guerra regional que arrastre a más actores.
El dato clave
- Irán reivindicó haber destruido depósitos de municiones, un centro de comunicaciones satelital y el edificio de residencia de fuerzas estadounidenses en la base de Jufair en Bahréin.
- Bahréin afirmó que sus defensas antiaéreas interceptaron “numerosos ataques traicioneros” y pidió a la población evitar objetos sospechosos. No reportó víctimas mortales.
- Jordania informó que derribó cuatro misiles que violaron su espacio aéreo desde Irán.
- El ataque a los petroleros emiratíes ocurrió en aguas territoriales de Omán, en el carril sur del estrecho de Ormuz.
Lo que sigue
La amenaza de represalias por parte de Emiratos Árabes abre la posibilidad de que el conflicto se expanda a una guerra regional multinacional. Mientras, Estados Unidos continúa sus bombardeos sobre Irán —la cuarta ronda de ataques en una semana— y el estrecho de Ormuz permanece cerrado, con el petróleo Brent por encima de los US$87 por barril.