El trasfondo
El mensaje de Aoun llegó con motivo del 250° aniversario de la independencia de EE.UU. En su felicitación, agradeció a Trump sus “esfuerzos por restablecer la estabilidad en Medio Oriente” y pidió que Estados Unidos “siga siempre al lado” de las causas justas de Líbano, sus instituciones y su ejército.
La Casa Blanca aún no respondió públicamente. La embajada estadounidense en Beirut sí celebró el pacto y dijo que apoya a los libaneses en la construcción de un “futuro más brillante”.
Lo que no se dice
Aoun no mencionó a Hezbolá en su mensaje. El acuerdo exige el desarme del grupo, pero este lo rechazó porque no fija plazos para la retirada de las tropas israelíes que aún ocupan partes del sur libanés. El conflicto escaló tras un ataque con cohetes de Hezbolá contra Israel en marzo, en represalia por la muerte del líder supremo iraní Alí Jamenei.
El dato clave
La reunión entre Trump y Netanyahu ocurrirá después de la cumbre de la OTAN del 7 y 8 de julio en Turquía. La oficina del primer ministro israelí confirmó el encuentro en EE.UU., pero no dio fecha exacta. Para Líbano, el resultado de esa cita podría definir el rumbo del acuerdo.
Qué sigue
- La implementación del marco depende de que Israel se retire gradualmente del sur y el ejército libanés se despliegue en dos “zonas piloto”.
- Hezbolá, que no forma parte del gobierno libanés, mantiene su rechazo al pacto.
- Aoun necesita que Trump presione a Israel para fijar plazos concretos y así salvar el acuerdo ante la negativa de Hezbolá.
La imagen completa
Líbano queda atrapado entre la negociación diplomática y la amenaza de que el conflicto se reactive. Aoun apuesta al respaldo estadounidense como único camino, pero la reunión Trump-Netanyahu podría inclinar la balanza a favor de las condiciones israelíes. Sin un calendario de retirada, el pacto corre el riesgo de quedarse en el papel.